jueves, 30 de junio de 2011

CUANDO EL GIGANTE LLORO




Y tal vez no debe ser la primera vez, que este pibe de 27 años, alto, atletico, firme, seguro, deja caer algunas lagrimas. Solo que antes tal vez, lo hacia a escondidas. Como lloran los heroes, o los padres. Tal vez lloro cuando despues de salir campeon con River, hace tres años, se tuvo que volver a La Lazio, y lloro tambien cuando por capricho de un tecnico lo dejaron en el banco para siempre. Tal vez lloro cuando Maradona sin ninguna explicacion logica (no hay que pedirle peras al olmo) lo dejo fuera de la Seleccion y el se la banco como un señorito. Tal vez lloro de alegria cuando su representante (el peor de todos, segun un periodista deportivo, ex amigo) le dijo, "Juampi volves a River". Tal vez lloro a escondidas porque ademas de volver al club que lo vio nacer, volvia bajo la Presidencia del Señor que lo puso en primera, y con Fillol como ayudante, su idolo de siempre. Pero sobre todas las cosas, lloro porque estaria mas cerca de su hija de apenas dos años.
Habra llorado cuando en el verano por esas cosas del destino se lastimo el tobillo que lo dejo fuera de las primeras fechas del campeonato, habra llorado cuando sucedieron los partidos de All Boys, Boca, San Lorenzo, y luego el episodio con el Pato.
Habra llorado a escondidas cuando verdugos de la nada lo destrozaban en la tele, diciendole boludo, tarado, mocoso. Cuando el señor Perfumo lo tuvo en un movil y no le dijo en la cara lo que realmente pensaba, mientras el pedia mil disculpas al Pato Fillol, pero despues el mismo Perfumo, escudado en su columna de La Nacion lo destrozaba y sugeria que en Bahia Blanca, el banco de suplente es tan frio y le cae tan bien a los maleducados. (Ese partido no se perdio por el, de paso ya que lo recordamos).
Habra llorado, cuando Batista a pesar de todo lo llevo al Chaco, y lo puso en el arco y la gente se moria por sacarse una foto con el, cuando la gente lo aplaudio al ingresar al estadio. Tal vez hubiese llorado si hubiese visto la bandera de argentina que decia FUERZA CARRIZO - FUERZA CRISTINA.
Seguramente lloro, cuando su ex mujer salio a destrozarlo por un supuesto incumplimiento de no se que cosa por su hija, mientras el no hacia otra cosa que entrenar con River y la Seleccion sin parar. Seguramente habra llorado y no lo supimos. Porque el siempre fue el soberbio, el de la gambetita, el que ahora tiene que pelearle el puesto a Romero (?), el que prefiere irse y ganar guita, y no quedarse en River (Carrizo solo cobro del Club cuando llego, algo asi como un seguro, despues de un año y medio, no cobro un centavo mas, como casi todos los jugadores). Almeyda, el gran Capitan, la gran persona, el heroe, el que se ponia el equipo al hombro, coincido. Un maravilloso señor. Los pibes, que no tienen la culpa de nada. Y el, que con solo 27 años, tambien se puso el equipo al hombro varias veces, que salvo puntos insalvables, que dio la cara siempre, que acariciaba la cabeza de sus compañeros cada vez que terminaba un partido. Que se tragaba la bronca porque las cosas no salian. El, para muchos ya no es nadie. Y sin embargo esta en la Seleccion, y quien te dice, Batista vuelva a confiar en el. Dicen que el domingo a la noche el director tecnico lo llamo a la casa, y le dijo que se tomara el lunes para descansar, para sufrir tranquilo. Para llorar sin tantas camaras alrededor.
El le dijo que no, que iba a ir a entrenar con la Seleccion. Que el queria estar alli. Entonces el lunes. El gigante preparo su bolso, tal vez haya hablado con su hija por telefono, (hija a la que volvera a perder en cuanto termine la Copa America), tomo unos mates. No quiso ver diarios, ni television. El gigante volvio a llorar. Por lo sucedido, por la violencia de despues, por el pedido de disculpas a la gente de River que hizo por los altoparlantes, desesperado y empapado en lagrimas. El gigante se lavo la cara, se miro al espejo, volvio a pensar en River. Y se dijo para si mismo. A dar vuelta la hoja Juan, la vida es algo mas que esto, y la Seleccion te espera.
De todas maneras, quedara para siempre, en nuestra memoria, infinitamente, para los que lo admiramos incondicionalmente, asi como es, a sus 27 años, altanero, soberbio, pero seguro, y sincero como nadie, ese gigante que trataba de sostener con sus enormes guantes las lagrimas que no dejaban de salir de sus ojos. Y querida gente, esas lagrimas no eran por el dinero, no no, el gigante no llora por dinero. EL GIGANTE ESTABA LLORANDO POR RIVER. Y por el, que acababa de jugar su ultimo partido para el club que lleva en el corazon.



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