domingo, 11 de agosto de 2013

CARTA A VICTOR HUGO MORALES






  • Me dirijo a usted con el fin de transmitirle lo que sentí cuando vi el informe de TVR acerca de su frustrado encuentro con el CEO de Clarín.

    Debo confesarle, tengo 46 años, 30 en los medios pero a punto de colgar los botines. Creo profundamente que esta es una década ganada. Aunque en estos diez años perdí a mi mama primero y a mi viejo hace dos meses. Ellos mismos me enseñaron a ser asi. La felicidad del otro me hace feliz. Que los que casi siempre, desde que nací, tuvieron menos que yo, tengo ahora un poco más y sientan esa dignidad que les es tan necesaria me hace feliz. Mi tristeza se maneja sola dentro de mí, me hace pedazos, me contrae las entrañas. Pero creo en este país como nunca, aunque a veces me despierte con ganas de no amanecer.
    Tipos como usted (y perdón por lo de tipos) me hacen sentir que todavía vale la pena seguir un rato más. No tengo marido, ni hijos, un hermano tan destrozado como yo y algunos amigos que no suelen estar tan cerca cuando el dolor es tan grande.
    én me di cuenta que fueron muchos los aumentos y los cuidados que el gobierno tuvo para con ellos. Después de todo nunca fuimos una familia obsesionada por el dinero. Vuelvo a decirle, estos diez años se me quedaran en la piel por mil cosas, quien le dice que alguna vez pueda recurrir a la fertilización asistida. Pero inevitablemente será la década en que perdí a las dos personas que más ame en el mundo. Y
    Mis viejos se fueron sin poder cobrar una inmensa deuda que el ANSES tenia con ellos, yo debería sentir rencor. Pero como en los últimos años me encargaba de ir a cobrar la jubilación y la pensión de mi papa y de mi mama, respectivamente, tamb
    ieso no me hace una persona resentida. Siempre trabaje por los demás, hace años que con mi viejo lo escuchábamos por la radio relatar a River, y no sabíamos muy bien que era eso de Papel Prensa, tampoco por que estaba tan enojado con Futbol de Primera. Hasta que empezamos a ver los partidos en la tele y solo nos mostraban la tribuna. Ahí nos dimos cuenta que usted estaba peleando por nosotros. Usted, como ningún periodista de este país lo hizo. El otro que lo hacia se vendió por unos sucios billetes, manchados de sangre.
    merecemos.
    Víctor Hugo, es muy probable que yo no vuelva a ser feliz, y que nada será mejor de ahora en más que los recuerdos. Pero quiero que sepa una cosa, hay hombres que tienen precio, otro valor. Usted no es precisamente de los primeros, y por eso de nuevo le doy las gracias. Hace sentir segura a una que quedo tan sola, que en este país todavía hay hombres capaces de jugarse por causas justas. Abrazo enorme. Cuente con todos nosotros, que somos muchos y por favor, si no es necesario no ponga el pecho a las balas, tal vez no lo merecemos.

    P.D.: Hace 9 años que no voto, las desilusiones me habían aniquilado, mañana iré, por mí, por la gente de mi país, y por los recuerdos inmensos e imborrables de mis viejos.
    Con inmensa admiración
    Nora Valle
    DNI 18137721















    "La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida."
    Miguel de Cervantes. (Don Quijote).

    Y para cumplir aun mas con Victor HUgo un pequeño regalo que presiento le va a gustar:





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